Consolidar el sector del cannabis medicinal

Juan Diego Álvarez, vicepresidente de Asuntos Regulatorios de Khiron

Juan Diego Álvarez, vicepresidente de Asuntos Regulatorios de Khiron, una de las compañías líderes en el tema, habló con Foros Semana sobre el estado actual de la industria y los avances que esperan durante el año.

Foros Semana: ¿Cómo ha evolucionado la industria del cannabis desde la expedición de la ley que permitió su uso medicinal?

Juan Diego Álvarez: Por un lado, es muy positivo que el Gobierno completó el marco regulatorio, con la expedición en octubre de unas guías que concretan las condiciones en las cuales los laboratorios pueden fabricar preparaciones magistrales con cannabis. El gran reto es lograr poner a disposición de las personas que así lo necesiten estos medicamentos. 

F.S.: ¿Por qué no se han logrado sacar al mercado?

J.D.A.: El reto en este momento es la implementación de esos trámites y requisitos. Ya se expidieron las guías que definen las condiciones y ahora estamos ad portas de que el Invima certifique que el laboratorio cumple con las guías y con las buenas prácticas de manufactura. Hay una actitud muy propositiva por parte del Gobierno y la industria del cannabis medicinal va a consolidarse en el país gracias al trabajo articulado entre la empresa privada y el Gobierno nacional.

Hoy en día, Khiron es la única compañía en el país con cupos comerciales, que es la autorización final que permite cultivar y manufacturar extractos psicoactivos y así poder fabricar fórmulas magistrales, pero los cupos para el año 2020 todavía no han sido otorgados. Este es un ejemplo puntual sobre aquello en lo que debemos trabajar mancomunadamente y no tengo la menor duda que así será.

F.S.: ¿Cuál es la petición al Gobierno para agilizar estos procesos?

J.D.A.: Queremos invitar al Gobierno a no perder el impulso y la buena voluntad política expresada en los últimos meses para consolidar la industria. Esperamos que el nuevo ministro de Salud, Fernando Ruiz, continúe con este trabajo mancomunado. Estamos seguros de que, gracias a su perfil técnico y conocimiento de las necesidades de los pacientes, el país avanzará en la consolidación de la industria del cannabis medicinal.

Si bien hay casi 300 empresas con licencias, esto no significa necesariamente que hay productos en el mercado. Es preciso que el Gobierno acelere ciertos trámites y que la industria se rete técnicamente para garantizar la llegada de productos legales y de calidad, que impacten de manera positiva la vida de las personas.

F.S.: ¿Cuántas personas en Colombia están dejando de recibir esta alternativa terapéutica por cuenta de que los licenciamientos no están siendo ágiles?

J.D.A.: En un trabajo que hicimos con IMS, que es la firma de consultoría más reconocida en el sector farmacéutico; se estima que en Colombia hay un potencial de 5,6 millones de pacientes que tienen múltiples condiciones médicas como epilepsia, movimientos anormales, Parkinson, síntomas asociados con la quimioterapia, esclerosis múltiple, dolor crónico, etc.

F.S.: ¿Cuántos de ellos no tienen alternativa terapéutica?

J.D.A.: En términos generales, las guías clínicas de atención con medicamentos a base de cannabis lo que muestran es que en muchos casos son medicamentos de última solución. Son fenómenos refractarios, es decir que no tienen otros fármacos que permitan solucionar su patología. Por ejemplo, se estima que más o menos el 30 por ciento de los pacientes epilépticos son refractarios: han tratado fármacos y alternativas terapéuticas sin una solución. En ellos, el cannabis ha tenido muy buenos resultados.

En el caso del dolor, muchos de los analgésicos con opioides son medicamentos con efectos secundarios ya probados. La principal crisis de salud pública en Estados Unidos hoy es la intoxicación por opioides. En esa medida, tener una alternativa que permita reducir o manejar los opioides traerá beneficios para los pacientes y el sistema.

F.S.: ¿Se puede ir la inversión a otros países porque estamos perdiendo nuestra ventaja competitiva?

J.D.A.: Si bien hoy no hay un solo producto legal de cannabis medicinal en el mercado, el camino está dado para que 2020 sea un año de ejecución y consolidación, por lo que este riesgo es menor. Colombia tiene una regulación desde 2016 y empezamos primero que muchos países de la región, pero eso no significa que vamos a tener siempre la delantera. Sin embargo, el tema va más allá de la inversión; hay una necesidad seria y puntual de ofrecer a las personas medicamentos a base de cannabis medicinal porque son una necesidad de calidad de vida y de salud pública.